Cuando la versión supera al original: Enrique Bunbury vs. José Alfredo Jiménez

La lograda adaptación realizada por Quique González en su último disco de ‘Is your love in vain?‘ de Bob Dylan, me ha traído el recuerdo de otras adaptaciones o versiones que, en mi opinión, mejoran y superan las canciones originales.

Probablemente una de las más significativas es ‘El jinete‘ de José Alfredo Jiménez que Enrique Bunbury incluye en su ‘Pequeño cabaret ambulante‘ -el álbum grabado en directo en México en el año 2000 durante la gira de ‘Pequeño‘. La canción de José Alfredo es, ya de por sí, magnífica, pero la adaptación de Enrique acompañado por el Huracán Ambulante con Rafa ‘mariachi’ Domínguez a la guitarra es realmente estremecedora, consiguiendo transmitir igual de bien el sentimiento que la original pero de una manera más electrizante a mi modo de ver.

Juzguen ustedes mismos, primero, la original del gran José Alfredo Jiménez:

 

Después, la adaptación de Enrique Bunbury con el Huracán Ambulante:

 

Amarga Navidad

No es que sea un gran aficionado a los villancicos -más bien lo contrario-. Inevitablemente los asocio a esas cancioncillas  irritantes, repetitivamente escupidas sin piedad en esta época del año desde los altavoces instalados en las calles de cualquiera de nuestras ciudades.

Sin embargo, en esta ocasión me gustaría recordar otra creación del gran José Alfredo Jiménez: ‘Amarga Navidad’ interpretada  por otros dos maestros como son Raphael y Enrique Bunbury. Tres generaciones unidas por la misma emoción. Obviamente tiene poco de villancico, pero el título me lo ha puesto muy fácil.

¡FELIZ NAVIDAD!

 

Canciones dedicadas a mujeres

En el último disco de Amaral, ‘Hacia lo Salvaje‘, hay una canción que llama poderosamente la atención: ‘Antártida‘, dedicada a la pequeña Caroline en busca de una nueva vida.

Pienso en cuántas canciones en la historia de la música popular y el rock están dedicadas a mujeres: muchas, muchísimas, ¿una amplia mayoría? Las hay de todos los tipos e intenciones: de amor, de amistad; de dolor inmenso por la pérdida del amor como el ‘Jinete‘ de José Alfredo Jiménez o ‘Y al final‘ de Bunbury: de odio profundo como ‘Sólo quiero matarla‘ de Loquillo (¡qué políticamente incorrecta suena en estos tiempos!) o ‘Puta desagradecida‘, también de Enrique.

 

De todas ellas, sólo una pocas rechazan la protección del anonimato y apuntan con nombre propio (y a veces hasta apellido) a la susodicha en cuestión. Considerado por algunos como un recurso facilón y poco imaginativo, es para otros – sin embargo-, una irresistible y poética manera de bautizar una canción. Son muchos los ejemplos en todas las épocas y estilos musicales. Sin ánimo de hacer una lista exhaustiva, porque entre otras cosas, sería imposible, aquí dejo algunas de las que vienen a mi memoria:

Ya que hemos empezado hablando de Carolina: ‘Carolina’ de M Clan y ‘Antártida’ de Amaral. M Clan también dedicó ‘Maggie despierta‘ a su chica escocesa.

 

Mucho antes a ‘Noelia‘ le había cantado el gran Nino Bravo, ‘Penélope‘ había inspirado a Joan Manel Serrat y Pablo Milanés había escrito una joyita gracias a ‘Yolanda‘.

 

La Granja fue uno de los grupos más prolijos en el uso de nombres femeninos para titular sus canciones: Inés, Isabel, Laura, Marta, Dolores Haze, Cristina, Violeta y Rebeca fueron objeto de sus dedicatorias, no siempre cariñosas, por cierto, o sino que se lo pregunten a la pobre Inés.

El cantautor Pedro Guerra compuso, entre otras, las bellísimas ‘Daniela‘ y ‘Lara‘, ésta última dedicada a su ‘hija’.

 

Ante ‘Sara‘ sucumbieron primero El Último de la Fila y posteriormente Revólver. Radio Futura puso música al intrigante poema de Edgar Allan Poe ‘Annabel Lee‘.

 

Mikel Erentxun y Duncan Dhu abusaron bastante menos de los nombres propios de mujer: únicamente ‘Ángela,Carla‘ y ‘Rose, que recuerde, fueron objeto de sus flechas telegrafiadas.

Quique González es bastante menos aficionado a ello, sólo una canción a la inanimada ‘Betty‘ (Boop) en toda su discografía, aunque evidentemente tanto Violeta como Rebeca están muy presentes en muchas de sus canciones.

Enrique Bunbury es un caso aparte. Partidario de mantener el misterio sobre el significado de las letras de sus canciones, raramente ha utilizado este recurso abiertamente. Únicamente una velada e indirecta referencia -sólo para iniciados- a Nona en su ‘Nueve’ de Radical Sonora. Bendecidas y Alicia (expulsada al país de las maravillas) al margen, claro está.

A veces pienso que las pobres ‘Macarena‘ y ‘María‘ realmente tuvieron que portarse muy mal para merecer el castigo de ‘Los del Río’ y Ricky Martin respectivamente, aunque… que se lo cuenten a ‘la Ramona‘, ¡eso si que era ser políticamente incorrecto!

La lista podría seguir indefinidamente, pero por hoy es suficiente. ¿Cuál es tu canción con nombre de mujer favorita? ¿Cuál echas en falta?