Canciones dedicadas a mujeres

En el último disco de Amaral, ‘Hacia lo Salvaje‘, hay una canción que llama poderosamente la atención: ‘Antártida‘, dedicada a la pequeña Caroline en busca de una nueva vida.

Pienso en cuántas canciones en la historia de la música popular y el rock están dedicadas a mujeres: muchas, muchísimas, ¿una amplia mayoría? Las hay de todos los tipos e intenciones: de amor, de amistad; de dolor inmenso por la pérdida del amor como el ‘Jinete‘ de José Alfredo Jiménez o ‘Y al final‘ de Bunbury: de odio profundo como ‘Sólo quiero matarla‘ de Loquillo (¡qué políticamente incorrecta suena en estos tiempos!) o ‘Puta desagradecida‘, también de Enrique.

 

De todas ellas, sólo una pocas rechazan la protección del anonimato y apuntan con nombre propio (y a veces hasta apellido) a la susodicha en cuestión. Considerado por algunos como un recurso facilón y poco imaginativo, es para otros – sin embargo-, una irresistible y poética manera de bautizar una canción. Son muchos los ejemplos en todas las épocas y estilos musicales. Sin ánimo de hacer una lista exhaustiva, porque entre otras cosas, sería imposible, aquí dejo algunas de las que vienen a mi memoria:

Ya que hemos empezado hablando de Carolina: ‘Carolina’ de M Clan y ‘Antártida’ de Amaral. M Clan también dedicó ‘Maggie despierta‘ a su chica escocesa.

 

Mucho antes a ‘Noelia‘ le había cantado el gran Nino Bravo, ‘Penélope‘ había inspirado a Joan Manel Serrat y Pablo Milanés había escrito una joyita gracias a ‘Yolanda‘.

 

La Granja fue uno de los grupos más prolijos en el uso de nombres femeninos para titular sus canciones: Inés, Isabel, Laura, Marta, Dolores Haze, Cristina, Violeta y Rebeca fueron objeto de sus dedicatorias, no siempre cariñosas, por cierto, o sino que se lo pregunten a la pobre Inés.

El cantautor Pedro Guerra compuso, entre otras, las bellísimas ‘Daniela‘ y ‘Lara‘, ésta última dedicada a su ‘hija’.

 

Ante ‘Sara‘ sucumbieron primero El Último de la Fila y posteriormente Revólver. Radio Futura puso música al intrigante poema de Edgar Allan Poe ‘Annabel Lee‘.

 

Mikel Erentxun y Duncan Dhu abusaron bastante menos de los nombres propios de mujer: únicamente ‘Ángela,Carla‘ y ‘Rose, que recuerde, fueron objeto de sus flechas telegrafiadas.

Quique González es bastante menos aficionado a ello, sólo una canción a la inanimada ‘Betty‘ (Boop) en toda su discografía, aunque evidentemente tanto Violeta como Rebeca están muy presentes en muchas de sus canciones.

Enrique Bunbury es un caso aparte. Partidario de mantener el misterio sobre el significado de las letras de sus canciones, raramente ha utilizado este recurso abiertamente. Únicamente una velada e indirecta referencia -sólo para iniciados- a Nona en su ‘Nueve’ de Radical Sonora. Bendecidas y Alicia (expulsada al país de las maravillas) al margen, claro está.

A veces pienso que las pobres ‘Macarena‘ y ‘María‘ realmente tuvieron que portarse muy mal para merecer el castigo de ‘Los del Río’ y Ricky Martin respectivamente, aunque… que se lo cuenten a ‘la Ramona‘, ¡eso si que era ser políticamente incorrecto!

La lista podría seguir indefinidamente, pero por hoy es suficiente. ¿Cuál es tu canción con nombre de mujer favorita? ¿Cuál echas en falta?

Pedro Guerra, Vidas

Teatro Gayarre, Pamplona, 28 de noviembre de 2008

Conocí a Pedro y a su mujer María hace dos veranos en Formentera, donde ambos pasábamos un periodo de descanso y reflexión. Era julio de 2007 y Pedro ya estaba escribiendo y componiendo los temas del que sería su nuevo disco tras una larga ausencia de los escenarios: ‘Vidas‘. Hoy lo presenta en el Teatro Gayarre de Pamplona y por supuesto, no voy a perdérmelo.

Es el primer concierto del canario al que asisto y no sé qué es lo que puedo espearar. Público de cierta edad, quizás algo frío hasta la recta final del concierto. Actuación más que correcta, 100% honesta, pero no puedo evitar quedarme con la sensación agridulce de que podría haber ido más allá.